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Lamiaceae - Como curar y cultivar las plantas de Columnea

Columnea cuidados

La Columnea, es una planta de interior correspondiente a la familia de las Gesneriáceas, nativa de las ubicaciones selváticas de la América central, pero que además logró extenderse por el planeta entero, con bastante más de 150 especies, dentro híbridas, que se ajustan realmente bien a distintos ambientes.

Además de la habitual Columnea microphylla, destacan las siguientes especies: Columnea hirta, Columnea kewensis, Columnea gloriosa, Columnea schiediana y la Columnea aurantica.

La Columnea Microphylla es la clase que mejor se amolda como planta colgante y planta colgante de interior siempre que se expanda en macetas correctas, o además asume la modalidad de planta rastrera de enorme cobertura en pisos, como bien lo realiza la Columnea hirsuta.

Sus tallos son largos y afirman hojas opuestas perennes y redondeadas. De la misma manera, se muestran en la región axilar coloridas flores de colores naranjas, rojas o púrpuras, que tienen entrometidas formas tubulares.

Este show visual le dió una popularidad bien ganada a La Columnea, tanto en primavera como en verano, cuyas masivas flores de colores naranja y rojo colgando de sus largos tallos, recuerdan el movimiento en el agua de los peces “carpa dorada”, con un efecto desbordante que pareciera llevar a cabo saltar de la maceta a estas alegres flores tubulares tan fuertes que además tienen la posibilidad de regalarnos sus colores alegres en otoño.

En oportunidades, la floración se extiende hasta la llegada del invierno. Las columneas tienen flores muy lindas.

¿Sabías qué...? Una propiedad a resaltar se vincula a sus tallos maleables, muy flexibles que nacen con una firmeza tal que les facilita crecer para luego caer, cual cascada, un verdadero show visual refrescante que puedes explotar totalmente.

🌳 Tabla de Contenido
  1. Temperatura: ¿Dónde cultivar las columneas?
  2. Luz: ¿Qué pretenciones de luz tienen?
  3. Sustrato y Abono: ¿Cómo elaboramos la tierra?
  4. Sembrar columnea paso a paso
  5. Riego: Continuidad y cantidad
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Temperatura: ¿Dónde cultivar las columneas?

Necesita vivir en ambientes cálidos, entre 20 a 22 °C, pero en la temporada de floración la temperatura debe discurrir entre unos 13 a 16 °C.

Las heladas son su punto débil. La Columnea simplemente no surgió para aguantar temperaturas bajo cero grados centígrados. Jura siempre no exponerla más allá de 10°C, su límite inferior.

Luz: ¿Qué pretenciones de luz tienen?

La Columnea Microphylla admite vivir serenamente en sitios de interior realmente bien iluminados, siempre que la incidencia de los rayos solares sea indirecta y de corrientes secas o frías.

Ubica la maceta en una región sombreada de tu lugar de vida y vas a ver cómo de manera rápida se desarrollará tu Columnea.

Sustrato y Abono: ¿Cómo elaboramos la tierra?

Generalmente, la mayoria de las veces esta planta se cultiva en macetas altas o colgantes a fin de conseguir que sus tallos avancen a plenitud, porque siempre crecen hasta pender numerosos metros hacia abajo. Pero este envase donde vivirá tu Columnea ha de prepararse antes con una mezcla de tierra margosa con turba.

En verano y otoño es oportuno ofrecerle un fertilizante mineral que la alimente. Busca en el mercado esos que no contengan calcio y aplícalo cada 30 días.

El sustrato, no lo olvides, es rápido y ácido.

El trasplante siempre debe hacerse una vez haya finalizado la floración, cuando quieras ofrecerle más espacio para crecer en maceta.

Sembrar columnea paso a paso

  1. En caso de que poseas la columnea en la maceta, prepara un hoyo que tenga más diámetro y hondura que nuestra maceta.
  2. Rellena dicho hoyo con abono (lo citado más arriba). Compost bien descompuesto tiende a ser una aceptable alternativa.
  3. Saca de la maceta con precaución la columnea y ponla en el agujero hecho antes.
  4. Vuelve a poner la tierra que habías sacado antes dentro del agujero, asegurándote que las raíces de la columnea quedan totalmente cubiertas.
  5. Riega con goteo o aspersión un largo tiempo, pero evadiendo encharcar en exceso la tierra.
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Riego: Continuidad y cantidad

Pisos ahogados o encharcados no son recomendables para ninguna planta. La Columnea no es la distinción.

La tierra ha de estar humedecida en forma persistente, a fin de que esta planta no pierda la aptitud que tiene de absorber agua para sostener sus hojas y tallos vivos.

Si ves las hojas marchitas o que se empiezan a poner amarillas, es por carecer de agua.

Sabías qué... Cuando el riego es abusivo entonces vas a ver caer las flores antes de tiempo. Utiliza la siguiente técnica: riega la planta en forma lenta, con una regadera tipo lluvia una vez por semana en verano y cada 15 días en invierno, tiempo de descanso de la planta, hasta que sobrevenga la novedosa etapa de floración.

Además puedes llevar a cabo pulverizaciones en sus hojas cuando la humedad ambiental descienda, o verás que empiezan a verse arrugadas. Eso es indicio de que requiere hidratarse con urgencia. No mojes, eso sí, nunca sus flores porque las dañarás bastante.

La tierra siempre se oxigenará en esta y algún otra planta si la calidad del riego es impecable. Además se impide la aparición de hongos, caída de sus flores y inconveniente en sus hojas. Revuelve el sustrato con una horqueta ocasionalmente y lograrás estos resultados.

El agua de riego debe ser templada y estar ausente de cal, con un prominente nivel de humedad ambiental. Cuando el ámbito esté reseco, mete la maceta completa en otro envase más importante, poniendo en su bandeja piedras mojada o turba humedecida.

Por último, cuídala bastante de asaltos de bichos como pulgones, aunque ella tiende a ser muy fuerte y, entonces, pertence a las superiores especies colgantes de todo el mundo entero.

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